Mentalidad y creencias
Artículos sobre lo que pensás sin darte cuenta y cómo eso define las decisiones que venís tomando hace años.
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Qué hacer cuando ya lo intentaste tantas veces y no lo lográs
Ya lo intenté tantas veces: empecé y abandoné mi propio proyecto de acompañar a otras personas como su coach, no una vez, sino varias a lo largo de seis años. Todo arrancó en 2020, cuando descubrí el desarrollo personal y sentí algo que no puedo explicar del todo: una mezcla de gratitud y responsabilidad. Alguien se había tomado el trabajo de compartirlo conmigo, y a mí me había cambiado la vida entera. Sentí que me tocaba ser ese mismo canal para alguien más. Así que arranqué: un blog, después Pinterest, después Instagram. Nunca fue la misma excusa para dejarlo La primera vez que lo dejé fue en 2021. Sentía que…
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No sé si tengo lo que hace falta
Hace unos años, cuando todavía estaba en mi empleo anterior en Argentina, tenía un líder que en cada devolución me decía lo mismo: que tenía que exponerme más, mostrar mi trabajo, defender las mejoras que yo misma había hecho, relacionarme con otros líderes. Yo tomaba nota, pero sentía que ya había llegado a mi límite: no veía cómo iba a mejorar algo que no se me daba natural. La imagen que tenía de mí No era que me faltara voluntad. Era que no me imaginaba mejorando en algo así. Hablar en público, dar una presentación, defender una idea delante de otros líderes: sentía que ese era mi límite, que ya…
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Veo a otras personas avanzar, y yo no
Siento que voy atrás en el juego de la vida: esa sensación no aparecía en un solo momento, sino todos los días, año tras año. Un año más sin poder comprarme nada. Otro año sin poder desenvolverme con fluidez cuando venían personas de Estados Unidos a la oficina. Y todavía sin estar ni cerca de recibirme. Comparándome con la línea de tiempo de todos En el trabajo, la comparación era constante. La gran mayoría de mis colegas tenía muchísima facilidad para hablar en inglés —yo lo había estudiado desde chica y aun así no tenía esa misma fluidez. Varios ya estaban recibidos, y varios habían encontrado la forma de comprar…
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No sé qué van a pensar, pero lo voy a hacer igual
El miedo al qué dirán no tiene una sola forma de manejarse. En 2018 decidí irme del país, y recién en 2022 —cuatro años después— se lo pude contar a mi familia. Esa vez pude protegerme en silencio. Otras veces no tuve esa opción, y tuve que sostenerme expuesta igual. De las dos aprendí algo que hoy uso para no dejar que la opinión de nadie pese más de lo que merece. El miedo no era fracasar Cuando decidí migrar, no dudaba de que el plan fuera a funcionar. Sabía que lo iba a conseguir, tarde o temprano. Lo que me daba miedo era otra cosa: que alguien con una…
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Sé lo que tengo que hacer, pero no lo hago
Desde el 2013 sabía exactamente qué tenía que hacer. Y aun así, tardé siete años en hacerlo. Tres abandonos y una advertencia Estaba en una carrera universitaria de sistemas —corta, la más corta que existía en mi universidad relacionada con IT, más corta que una ingeniería—. La había avanzado bastante. Y sabía que terminarla me iba a posicionar mejor en el mercado: en IT se espera que estés recibida, que tengas al menos un idioma más. En mi caso el inglés siempre lo cuidé. La universidad, no tanto. La abandoné tres veces. La tercera era el máximo permitido antes de que te echen. Las razones que me daba (y que…
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No sé qué hacer con mi vida (y ahora qué)
A veces la frase “no sé qué hacer con mi vida” no aparece en medio del caos, sino en medio de una vida que, en teoría, está funcionando. En mi caso, tenía 27 años. Trabajaba en sistemas como analista en una empresa que realmente apreciaba por la calidad humana de su gente. Había estudiado, había conseguido estabilidad y estaba haciendo lo que se supone que debía hacer. Desde afuera, mi camino era coherente. Pero mi rutina tenía algo que me pesaba cada vez más: nueve horas en oficina y cuatro horas de viaje todos los días. Salía temprano, volvía tarde, y lo que más amaba —viajar, estar en contacto con…